José Ramón Gómez Nazábal, escritor y escultor vasco nacido en Castro Urdiales de Cantabria (1938) y fallecido en Bilbao (2003).

En esta ciudad desarrolló toda su actividad literaria y artística. Se licenció en Derecho y en Historia. Durante un tiempo fue profesor en la Facultad de Ciencias Económicas. Escribió poesía, narrativa, ensayo, y es reconocido su trabajo como pintor y escultor, alternando una y otra expresión en diversos periodos de su vida. En la escultura ha trabajado principalmente con el material de bronce, una de cuyas obras más significativas es el retrato de Unamuno, realizado para la Asociación de Amigos del mismo, con motivo del cincuentenario de la muerte del filósofo.
También es reconocida su escultura “El Paseante”, familiar referencia del pasajero en la céntrica calle Arbieto de Bilbao desde 1977. Su escultura arranca de la estética de algunos escultores españoles contemporáneos, como Pablo Serrano o Venancio Blanco, pero desarrollando una estética propia.
En 1972 dejó temporalmente la pintura, que fue su primera actividad creativa, comenzando un nuevo ciclo, para centrarse en su obra literaria, que venía trabajando no obstante con anterioridad. En 1973 da a conocer el libro El nuevo oficio de las aves y otros cuentos. Otro de sus libros de relatos, El estanque moruno (1974), recibió el “Premio Guría” de esta especialidad en Bilbao y, por Los buenos tiempos, el premio “Juan Sebastián Elcano”. Con su novela Niña Olvido (1977) obtiene el “Premio Guipúzcoa”; y otra de sus novelas, Equipaje de arena, mereció el “Puente Colgante” de Portugalete (1977). Con la que lleva por título El señuelo recibió en 1978 el “Premio Ciudad de Irún”, Un año después, volverá a ganar este mismo concurso en la modalidad de ensayo con su libro Consideraciones en torno al ideario y la praxis del socialismo español (1980), obra de excelente documentación histórica.
En 1979 dio un nuevo paso en su actividad cultural, al dedicarse con especial atención a la escultura. Durante una década hará diversas exposiciones de escultura. En 1988 volvió de nuevo a la literatura, sin abandonar la escultura, y publica un libro Estética y plástica del toreo, obra con la que obtiene el Premio “Miguel de Unamuno” y accésit del Premio literario de ensayo que otorgaba el Gobierno Vasco. En este ensayo plasma su conocimiento por la estética del toreo. Posteriormente, dio a conocer su único libro de poemas, Paisajes de Citerea, publicado en la colección Gerión de Laida (Bilbao, 1992). Su obra literaria ha sido reconocida en diversos concursos, siendo finalista de los Premios “Ateneo de Valladolid”, “Armengot”, “Cáceres”, “Sésamo” y “Café Gijón”.
Félix MARAÑA SÁNCHEZ (2007)
Escritor e historiador
Creativity is a drug we can live without.